Una vez más, me dispongo a publicar en mi blog sobre uno de los taquillazos de lo que llevamos de año. Si bien la saga de "A todo gas", dado que tiene nada menos que 6 entregas, debería estar mucho más que quemada, después de ver esta sexta parte, no me extraña que hayan confirmado ya una séptima y octava.Claro está que la historia no es en absoluto original, un malo malísimo que quiere destruir en mundo y nuestros anti-héroes se reúnen para colaborar con la policía y acabar con él. Pero como en este tipo de películas, lo importante no es la narrativa, ni el guión ni tan siquiera los diálogos, sino las explosiones, la acción y los coches, y de eso tiene muchísimo.
Palomitera a más no poder, la cinta ya empieza con una escena que mantiene la mirada del espectador pegada a la pantalla, y el resto de la cinta no es menos. Adrenalítica y con un ritmo trepidante, los minutos pasan sin que uno se de cuenta mientras disfruta de este espectáculo pirotécnico que nos trae Justin Lin, director de las cuatro últimas secuelas y que ya se nota tiene experiencia en entretener al espectador.
Otro punto fuerte del film es su reparto, los fans de la saga pueden estar contentos y es que los protagonistas siguen siendo los mismos de siempre, más alguna que otra incorporación nueva que trae un brote de aire fresco a la saga. El personaje de Luke Evans es de lo mejor de la cinta, con una interpretación muy buena, llegando a cogerle mucha tirria a su personaje. Además de todo esto, la cinta cuenta con algún giro inesperado que impacta al espectador y puntos cómicos bastante simpáticos y resultones.
En conclusión, da lo que promete, puro entretenimiento explosivo...!!









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